jueves, 7 de abril de 2011

aurea mediocritas

Me veo inundada por una vorágine de libros, folios y en definitiva palabras. En mi mente el peor de los males acecha casi como una constante a la que no puedo vencer: miedo. ¿A quien? cualquiera es ahora mi competidor y siento, impotencia a su lado. ¿Quién me enseñó a menospreciarme? aun no lo se, pero como lo averigüe vamos a tener unas "palabras".  Complejos de mujer, tópicos de ayer, ahora y siempre, que tienen más de verdad que de mito.
¿Qué tengo yo que ofrecerte, qué no lo vaya a tener otra? nada. Esa es la respuesta.
La política se ha convertido, aunque siempre lo fue, en la religión que divide a la gente y todos formamos parte de un bando. No quiero saber más de ella si tú estás en un lado y yo en otro.
Y no quiero encontrarme a la deriva como este país, le odio y no quiero tener nada que ver con el. Los políticos llevan haciendo de el un lugar peor desde el principio de los tiempos.
Nos dicen "os han criado como a mini-intelectuales y científicos incapaces de hacer una metáfora decente que no saben escribir nada sensual, nada no tecnocrático" . Por que se les ha olvidado enseñarnos como amar porque estaban muy ocupados en enseñarnos como mirarnos el ombligo. ¿ Y cómo se enseña a amar? no lo se, imagino, que con tiempo, con mucha lectura y dejando a un lado el orgullo, es decir, a nosotros mismos. Esto es lo poco, si es que lo he conseguido, aprender.
Si tienen algo que objetar escribanlo, pero esto es todo lo que puedo aportarles hoy.
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