Así dice un verso de mi queridísimo Bécquer. Y no se me iba de la cabeza lo acertado que me parecía.
Desde hace un tiempo camino y camino, y siempre llego al mismo punto, en parte porque allí es donde acaba el camino y en parte también porque hasta ahora no me había apetecido empezar uno nuevo.
Hasta llegar allí mi mente trata siempre un mono tema, especie de circulo vicioso... La sensación de vació, de no llegar a sentir nada, de tedio, ya ni siquiera dolor o pena, que al menos te hacen sentir vivo, tampoco alegría, ni entusiasmo, apenas una tímida espectación en que me deparará el futuro.
Y entonces una vez más, y como el resto de mis últimos días, llego a ese lugar y espero unos minutos hasta que las pequeñas patas de mi perro y su increíble vaguería le permitan llegar hasta mi. Yo mientras tanto observo, como si hiciese años que no lo hubiera hecho. Oigo el sonido que provoca el viento en la avena loca que ha crecido durante los últimos meses, miro con cariño las viejas y robustas encinas colocadas casi adrede en las pequeñas colinas que demomento siguen siendo verdes y que tras el cristal de mis gafas están algo desdibujadas lo que le da un toque aun más bucólico.
Allí sola, tranquila, sin nadie a quien esperar, sin nadie que me espere, al fin encuentro paz y día tras día parece quedarse allí una parte de la carga que he estado llevando hasta ahora.
Sin preocuparme entonces ni el futuro sólo deseo que pase lo que pase aquel lugar perdure como hasta entonces lo ha hecho. Para que pase lo que pase y este donde este pueda volver y sentirme, encontrarme, y ser capaz de nuevo de concentrarme en... todo, en nada, en mi.
lunes, 31 de mayo de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
¿quieres algo más intimo?
Me gusta, me gusta, me gusta...
El acento castizo de mi abuela mientras ve los partidos del atleti´, a los que nunca presto atención, por mucho que ella lo intente. El té a altas horas de la noche, las cookies por la mañana, el olor de un cigarro, las uñas negras, los anillos grandes, la sencillez del blanco y el negro, las frases que nunca se me van de la cabeza, los capuccinos interminables, los sombreros extravagantes, las miradas "intensas", las pestañas rubias, las manos grandes y fuertes, si, si, si...
y como no, los abrazos y besos a escondidas, la comodidad en le silencio entre dos personas, ver tocar el piano , escribir intensamente, cuando sabe que le estoy observando y aun así no pierde la concentración, hacer lo imposible para rozar la otra mano, cuando siento tu mirada desde el otro lado de la sala..
Me gusta recordar una época pasada con el olor de los pequeños frasquitos de colonia que voy guardando.
El viaje desde mi parada de autobús hasta el colegio las mañanas que esta apunto de llegar el verano y el sol me hace despertar o aquellas de pleno invierno.
Me gusta el atardecer en mi terraza y que todos los días parece un espectáculo nuevo...
Los domingos de té y pasta al calor de la chimenea y el abrazo de mi padre y mi perro. Me encanta tener que volar los pájaros todos los septiembres.
Las personas difíciles y extrañas, aunque de apariencia simple. Esas canciones que la primera vez que las escuchas te parecen horribles y al final acaban engrosando la lista de canciones favoritas.
Los cuadros que me hacen soñar, los recuerdos que parecen un sueño.
El tiempo a solas en la tranquilidad de mi cuarto, las preguntas que cambian la vida, los libros que nunca terminaré de leer...
El acento castizo de mi abuela mientras ve los partidos del atleti´, a los que nunca presto atención, por mucho que ella lo intente. El té a altas horas de la noche, las cookies por la mañana, el olor de un cigarro, las uñas negras, los anillos grandes, la sencillez del blanco y el negro, las frases que nunca se me van de la cabeza, los capuccinos interminables, los sombreros extravagantes, las miradas "intensas", las pestañas rubias, las manos grandes y fuertes, si, si, si...
y como no, los abrazos y besos a escondidas, la comodidad en le silencio entre dos personas, ver tocar el piano , escribir intensamente, cuando sabe que le estoy observando y aun así no pierde la concentración, hacer lo imposible para rozar la otra mano, cuando siento tu mirada desde el otro lado de la sala..
Me gusta recordar una época pasada con el olor de los pequeños frasquitos de colonia que voy guardando.
El viaje desde mi parada de autobús hasta el colegio las mañanas que esta apunto de llegar el verano y el sol me hace despertar o aquellas de pleno invierno.
Me gusta el atardecer en mi terraza y que todos los días parece un espectáculo nuevo...
Los domingos de té y pasta al calor de la chimenea y el abrazo de mi padre y mi perro. Me encanta tener que volar los pájaros todos los septiembres.
Las personas difíciles y extrañas, aunque de apariencia simple. Esas canciones que la primera vez que las escuchas te parecen horribles y al final acaban engrosando la lista de canciones favoritas.
Los cuadros que me hacen soñar, los recuerdos que parecen un sueño.
El tiempo a solas en la tranquilidad de mi cuarto, las preguntas que cambian la vida, los libros que nunca terminaré de leer...
lunes, 22 de febrero de 2010
in the darkness
Él entra en la habitación sigilosamente y en la única luz que entra desde la ventana, la ve observando atentamente mientras fuma uno de esos cigarrillos más cortos de lo normal, y pregunta:
- ¿Qué haces hay sentada ?
-Ella responde sin mirarle - Las personas son tan universalmente parecidas cuando están en la oscuridad.- mientras observa como una pareja se besa a escondidas hasta que aparece la demás gente.
-él responde mientras se aproxima- también lo son cuando no lo están ...
don´t think twice, it´s all right
- ¿Qué haces hay sentada ?
-Ella responde sin mirarle - Las personas son tan universalmente parecidas cuando están en la oscuridad.- mientras observa como una pareja se besa a escondidas hasta que aparece la demás gente.
-él responde mientras se aproxima- también lo son cuando no lo están ...
don´t think twice, it´s all right
domingo, 31 de enero de 2010
reeinventandome
El es momento indicado "para perder el tiempo a solas".
La auto compasión deja paso a la autosuficiencia(a veces no tan mala compañera) y decido dejar de ir de flor en flor o de error en error y volver a lo que era antes de la serie de catastroficas desdichas que se han ido sucediendo. Y pienso en lo que tenia antes que ahora no tengo, en lo que era antes y que ahora decididamente no soy.
those dancing days - hitten
La auto compasión deja paso a la autosuficiencia(a veces no tan mala compañera) y decido dejar de ir de flor en flor o de error en error y volver a lo que era antes de la serie de catastroficas desdichas que se han ido sucediendo. Y pienso en lo que tenia antes que ahora no tengo, en lo que era antes y que ahora decididamente no soy.
those dancing days - hitten
jueves, 21 de enero de 2010
i bet you look good on the dancefloor...
Dejando a un lado todo lo que tenía que hacer, pusimos la música lo más alta posible ( a pesar de no ser un horario demasiado adecuado para nuestras paredes de cartón).
Era una de esas canciones que sólo a nosotras no resultan tan "bailables" por que siempre que la escucho con otra persona se vuelve mucho más aburrida.
Y bailamos si, bailamos como lo hacíamos antes, bailamos como cuando eramos pequeñas. Entre risas y muecas de diversión, por fin nos cansamos de escucharla una y otra vez y nos tumbamos de golpe en la cama. Y ella me dijo: " ¿te acuerdas de los dos primeros días ingresada?" - yo, contesté con un rotundo si, como diciendo como iba a olvidarlos. Ella siguió explicando - " ayer cuando fui a la revisión una de las enfermeras que me había cuidado me dijo, que alegría verte así, porque los dos primeros días estabas más en el otro mundo que en este. Tremendo comentario sin duda alguna, pensé.Y sin apenas respuesta, sólo se me ocurría dar gracias a Dios, pero por no alarmarla más, decidí quitar mi cara epicena y sonreirla para transmitirla algo de tranquilidad. Y seguimos con nuestros temas sin demasiada transcendencia, y como me gustan esos temas, por que son señal de que no hay nada más de lo que preocuparse, de que al fin y al cabo todo esta bien.
Que maravillósas las tardes sin importancia...
Era una de esas canciones que sólo a nosotras no resultan tan "bailables" por que siempre que la escucho con otra persona se vuelve mucho más aburrida.
Y bailamos si, bailamos como lo hacíamos antes, bailamos como cuando eramos pequeñas. Entre risas y muecas de diversión, por fin nos cansamos de escucharla una y otra vez y nos tumbamos de golpe en la cama. Y ella me dijo: " ¿te acuerdas de los dos primeros días ingresada?" - yo, contesté con un rotundo si, como diciendo como iba a olvidarlos. Ella siguió explicando - " ayer cuando fui a la revisión una de las enfermeras que me había cuidado me dijo, que alegría verte así, porque los dos primeros días estabas más en el otro mundo que en este. Tremendo comentario sin duda alguna, pensé.Y sin apenas respuesta, sólo se me ocurría dar gracias a Dios, pero por no alarmarla más, decidí quitar mi cara epicena y sonreirla para transmitirla algo de tranquilidad. Y seguimos con nuestros temas sin demasiada transcendencia, y como me gustan esos temas, por que son señal de que no hay nada más de lo que preocuparse, de que al fin y al cabo todo esta bien.
Que maravillósas las tardes sin importancia...
domingo, 17 de enero de 2010
ars amanti
...Tenia aquella estúpida sensación de estar al borde un abismo, como el agua al borde del vaso que parece que nunca cae, y desde allí podía verlo todo, sabia que se jugaba el tipo, pero, que es eso comparado con aquellas impresionantes vistas. Podía abarcar kilómetros, años...era precioso. Así que por no perder aquello que tenía delante saltó, y según caía pudo ver por fin lo bello que era sus pelo peinado con gracia, la muda belleza de sus ojos oscuros y sus carnosos labios, ojalá jamas termine esa caída libre a ningún lugar...
domingo, 13 de diciembre de 2009
El olmo.
Los años, el tiempo, pesaba en nuestros hombros. No fue premeditado, no, no de una forma esperada, eramos nosotros... nada es de esperar.
Algo tan esencial como la muerte me hizo plantearme mi vida. Pero ... ¿Qué es vida si no hay muerte?
Desde lo alto de aquel monte podíamos divisar, realmente, lo que quisiéramos ; para mi en ese momento nada. Exhausta, harta en resumen...
No podía dejar de hablar, no quería, tenia demasiado que echarle en cara a la vida, a mi vida, que en esos momentos detestaba y quien me iba a escuchar si no eras tú.
Vimos un olmo, sólo dije "es mi árbol favorito". Acto seguido bajamos. Había arco iris pero ni si quiera llovía. Apareció el atardecer; pero cómo si era pronto...Salió un conejillo de nuestros pies, pero cómo no nos pudo oír antes...
No sé, sólo se que eramos por fin nosotros y que una vez más nos dijimos la verdad a la cara lo de más fue parte espontánea de lo que sentíamos.
Fue entonces cuando entendí lo que debía hacer.
Algo tan esencial como la muerte me hizo plantearme mi vida. Pero ... ¿Qué es vida si no hay muerte?
Desde lo alto de aquel monte podíamos divisar, realmente, lo que quisiéramos ; para mi en ese momento nada. Exhausta, harta en resumen...
No podía dejar de hablar, no quería, tenia demasiado que echarle en cara a la vida, a mi vida, que en esos momentos detestaba y quien me iba a escuchar si no eras tú.
Vimos un olmo, sólo dije "es mi árbol favorito". Acto seguido bajamos. Había arco iris pero ni si quiera llovía. Apareció el atardecer; pero cómo si era pronto...Salió un conejillo de nuestros pies, pero cómo no nos pudo oír antes...
No sé, sólo se que eramos por fin nosotros y que una vez más nos dijimos la verdad a la cara lo de más fue parte espontánea de lo que sentíamos.
Fue entonces cuando entendí lo que debía hacer.
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